sábado, 17 de noviembre de 2007

Arte Contemporáneo


En relación a la creación artística de éste nuevo pintor contemporáneo, podemos afirmar que és es expresiva, alegórica, estudiada, con detalles técnicos muy cuidados, pero, sin embargo, no es hierática, no es producto de su desencuentro consigo mismo, sino que surge de la armonía entre lo que piensa y lo que ve, plasmando la síntesis de ambos estados. Es decir que interpreta a la perfección el desarrollo claro de sus entresijos coloridos, en los que descansa su capacidad de ver el momento, de captar el instante, que es la suma de voluntades en el mismo y determinado escenario.

No hay nada al azar, pero, al mismo tiempo, su obra a pesar de ser producto de las circunstancias, es también objeto de su evidencia más interior. Todo obedece a un juego de los sentidos, constituye la exhibición de su constatación de que mimar los sentidos para que prevalezcan por encima de las capacidades formales y técnicas del trabajo del material es lo más significativo. El resultado es una creación variada, que podemos abordar con determinación.
Sus obras monumentales tienden al simbolismo dentro de su culto realista, buscando puntos de apoyo geométricos a sus personajes que simbolizan el pasado y la tradición. No se trata de presentar los personajes desnudos, sin alma, de manera directa, sin detalles, sino de exhibir sus posibilidades y alcances a partir de una sutil conjunción entre una actitud de gran conocedor de materiales y personajes y su eficaz técnica que le permite unos acabados donde la sencillez y la buena ejecución dominan.
Es decir que su creación posee un denominador común que es la belleza de las formas, la eficaz ejecución de planos, ángulos, líneas, estructuras y detalles de sus pinturas, donde todo es realidad, pero, a la vez, profundiza en el aspecto íntimo de lo que anhelan, dándoles vida, confiriéndoles algo más que sutiles toques en los que se vislumbra la capacidad de penetrar en la realidad del sentimiento, más que en ejemplificar el detalle como opción.
Esta actitud le impulsa a ser universal.
Es pulcro, busca la limpieza de formas, sin abandonar la expresividad de brazos, manos y pies. Sus figuras son serenas, que aprenden del silencio para constatar las claves que definen la existencia sin pretender envolverlas de ideología.




Y ni les cuento cuando el atorrante de mi hijo agarró la heladera con los crayones que le regaló la jabru de mi suegra...

2 comentarios:

luchoblog dijo...

sos un genio, me encanto!!!!! por fin encuentro dentro de esa coraza de carne patagonica un corazon
te felicito y tu hijo tiene algo de POLLOCK que me parece va aser bueno cuando crezca

felicitaciones

SAFIRO dijo...

Tal es la definición que daría de esa obra de arte contemporanea...¡maravillosa y contundente!
La expresividad del artista me conmueve y me recuerda hechos que hé vivido y recortes que guardo.
Imagino que es la mejor de las obras que viste en tu vida y convengamos que...algo se viene gestando...¡hijo é tigre!

Felicitaciones y dale más crayones!!
todavía faltan las paredes, las puertas y los sillones.

Abrazos para los dos!